La Agencia Espacial Europea (ESA) está en conversaciones con SpaceX para que la empresa se sume a una carta internacional diseñada para reducir la creciente cantidad de desechos en el espacio.

La noticia fue confirmada por el director general de la ESA, Josef Aschbacher, quien detalló que la agencia de 22 naciones está encabezando uno de varios esfuerzos para revertir la masa de basura espacial que se acumula alrededor del planeta y que representa un riesgo para los satélites activos.

Aschbacher dijo que 110 países o entidades se han unido a la carta “Cero Escombros” de la ESA, que tiene como objetivo detener la generación de nueva basura orbital para 2030.

En este sentido, consultado sobre si SpaceX, cuyos satélites ahora representan alrededor de dos tercios de las unidades activas en la órbita terrestre baja, se había inscrito, Aschbacher dijo: “Todavía no, pero estamos en conversaciones con ellos. Esta es una carta que sigue evolucionando y vamos a seguir planteando los temas porque son fundamentales”.

Un problema no regulado

Según la Fuerza Espacial de EE.UU., de los aproximadamente 10.300 satélites activos en órbita, unos 6.300 son de SpaceX.

Sin embargo, China también ha comenzado a lanzar sus propias constelaciones para competir con Starlink, al igual que Amazon, que espera lanzar más de 3.000 satélites para su constelación de Kuiper esta década.

Justamente, Aschbacher confirmó que “Amazon se ha adherido a la carta”.

Por otro lado, se estima que, actualmente, hay 18.897 piezas de basura espacial rastreable en órbita.

No existen leyes internacionales sobre los desechos, pero en los últimos años los países y las agencias espaciales han comenzado a elaborar propuestas y normas nacionales para abordar el problema

“No somos un organismo regulador; somos una agencia espacial técnica”, dijo Aschbacher, que agregó que “el hecho de que hayamos puesto la carta sobre la mesa, que se elaboró con todos los demás socios, y que la hayan firmado es muy alentador”.

En este sentido, gran parte de la creciente marea de basura espacial se considera impulsada por colisiones o pruebas de misiles antisatélite.

Por ejemplo, en agosto el cuerpo de un cohete chino se rompió en una aparente colisión con un trozo de basura espacial, creando uno de los mayores campos de escombros de la historia reciente.

Según la NASA, dos incidentes anteriores aumentaron la pila de chatarra en alrededor de un 70%: Se trata de la destrucción de la nave espacial china Fengyun-1C en 2007, que Estados Unidos dijo en ese momento que fue causada por un misil chino, y la colisión accidental de una nave espacial estadounidense y rusa en 2009.

En 2021, una prueba de misiles antisatélite rusos agregó al menos 1.500 piezas de escombros.

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