La sonda Odin, desarrollada por la startup californiana AstroForge, llegó prematuramente al final de su misión.
Lanzada el 26 de febrero a bordo de un Falcon 9 de SpaceX, Odin compartió viaje con la misión IM-2 de Intuitive Machines, cuyo objetivo era aterrizar en la Luna. Mientras que IM-2 se dirigía hacia el polo sur lunar, Odin tenía un destino más lejano: el asteroide cercano a la Tierra 2022 OB5, donde debía recopilar datos fundamentales para futuras misiones de minería espacial.
Sin embargo, apenas unas horas después de su liberación en el espacio, la sonda de 120 kg sufrió problemas de comunicación. A más de 435.000 km de la Tierra, su estado actual es incierto, y AstroForge reconoce que las posibilidades de restablecer contacto son mínimas.

Un diseño económico y una apuesta de alto riesgo
AstroForge construyó Odin en menos de diez meses, con una inversión de solo US$ 3,5 millones, una cifra significativamente inferior a la de misiones espaciales gubernamentales con objetivos similares.
La empresa adoptó un enfoque de iteración rápida, donde la velocidad en el desarrollo y la toma de riesgos calculados eran clave para ganar experiencia en misiones de exploración de asteroides.
“El fracaso forma parte del proceso de aprendizaje”, expresó la compañía en su última actualización. A pesar de las dificultades, AstroForge considera que la misión proporcionó información valiosa para futuras operaciones en el espacio profundo.

Las posibles causas de la pérdida de comunicación
Desde el inicio, Odin presentó problemas para establecer un enlace estable con las estaciones terrestres.
Según AstroForge, una de las principales teorías apunta a fallas en el despliegue de los paneles solares, lo que habría activado el modo de seguridad solar. Este protocolo está diseñado para minimizar el consumo de energía mientras la nave intenta reorientarse hacia el Sol y recargar sus baterías.
Si los paneles no se desplegaron correctamente, Odin podría estar operando con energía extremadamente limitada, lo que obligaría a priorizar sistemas esenciales sobre la comunicación. En este escenario, la nave intentaría periódicamente estabilizarse y desplegar los paneles, pero con un margen de éxito incierto.
Otra posibilidad es que Odin haya entrado en un giro descontrolado, lo que impediría que su antena se alinee con la Tierra. Este comportamiento explicaría los breves momentos de comunicación que se registraron al inicio de la misión, cuando la antena se alineaba momentáneamente con nuestro planeta.
Un paso hacia la minería de asteroides
El principal objetivo de Odin era recolectar datos del asteroide 2022 OB5, allanando el camino para una futura misión de aterrizaje llamada Vestri.
Con Vestri, AstroForge planea desarrollar tecnología para extraer metales preciosos, como los del grupo del platino, directamente de asteroides.
Aunque la pérdida de contacto con Odin representa un revés, la compañía continúa apostando por la minería de asteroides como una fuente viable de recursos en el futuro. Por el momento, sus esfuerzos se centran en aprender de los errores de la misión y aplicar estos conocimientos en sus próximos intentos.
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