En la era de la guerra moderna, la tecnología juega un papel crucial en la superioridad estratégica. Desde sistemas autónomos hasta inteligencia artificial aplicada al campo de batalla, las potencias militares invierten miles de millones de dólares en el desarrollo de tecnologías que pueden marcar la diferencia en conflictos armados.
A continuación, analizamos cinco de las tecnologías más avanzadas que están transformando la guerra actual.
1. Drones de combate y reconocimiento
Los Vehículos Aéreos No Tripulados (UAV, por sus siglas en inglés) han revolucionado la guerra con su capacidad de vigilancia, ataque y logística sin poner en riesgo a las tropas humanas.
Modelos como el Bayraktar TB2 (Turquía), el MQ-9 Reaper (EE.UU.) y el Orion-E (Rusia) han demostrado su eficacia en conflictos recientes.
Algunos drones pueden operar con plena autonomía, identificando objetivos mediante algoritmos de IA. Equipados con misiles Hellfire, bombas guiadas por láser y sistemas de radar AESA, pueden ejecutar ataques quirúrgicos con precisión milimétrica.
Se estima que el mercado global de drones militares alcanzará los US$ 30.000 millones para 2030, con un crecimiento anual del 12%.

2. Sistemas de inteligencia artificial en el campo de batalla
La IA se ha convertido en un factor clave en la toma de decisiones militares. Desde algoritmos de predicción de movimientos enemigos hasta el control de enjambres de drones, la IA está remodelando la estrategia militar.
El Pentágono, por ejemplo, cuenta con el sistema “Project Maven”, que usa IA para analizar imágenes satelitales y videos de drones en tiempo real.
China, por su parte, ha desarrollado plataformas similares como el “Cognitive Electronic Warfare”, que permite a las máquinas aprender y adaptar estrategias en combates electrónicos.
El Departamento de Defensa de EE.UU. ha destinado US$ 900 millones para integrar IA en sus sistemas de defensa en 2024.

3. Armas hiperbólicas y sistemas de misiles de precisión
Los misiles hipersónicos representan un cambio radical en la guerra moderna. Capaces de viajar a velocidades de hasta Mach 27 –unos 33.000 km/h– y maniobrar en vuelo, estos proyectiles son extremadamente difíciles de interceptar.
Tal es el caso del misil Avangard de Rusia, que se despliega sobre misiles balísticos intercontinentales y puede maniobrar durante su trayectoria.
Del otro lado del Atlántico, la estadounidense Lockheed Martin está desarrollando el AGM-183A Air-launched Rapid Response Weapon (ARRW), con velocidades superiores a Mach 20.
Cada misil hipersónico cuesta entre US$ 50 y 100 millones, lo que limita su producción a un número reducido por país.

4. Gafas de realidad aumentada y sistemas de soldado mejorado
Las fuerzas especiales están adoptando tecnologías de realidad aumentada (RA) para mejorar su eficacia en combate. Gafas avanzadas permiten a los soldados recibir información táctica en tiempo real, sin desviar la vista del campo de batalla.
El Integrated Visual Augmentation System (IVAS) de Microsoft, desarrollado para el ejército norteamericano, proporciona visión nocturna, detección de amenazas con IA y conectividad con redes de combate.
EE.UU. ha invertido US$ 21.800 millones en la adquisición de 120.000 unidades de IVAS.

5. Armas de energía dirigida (Láseres y microondas)
Los láseres de alta potencia y los sistemas de microondas de alta energía ofrecen defensas contra drones, misiles y enjambres de pequeños UAV.
El sistema HELWS (High Energy Laser Weapon System) de Lockheed Martin puede derribar drones con un láser de 300 kW.
China también está desarrollando láseres compactos para neutralizar satélites enemigos, como los antisatélite terrestres, sistemas estacionarios de alta potencia destinados a desactivar o destruir satélites en órbita baja. Además, está explorando la instalación de láseres de alta potencia en submarinos nucleares.
Aunque el desarrollo de láseres es costoso, una vez operativos, pueden destruir amenazas a un costo inferior a US$ 1 por disparo, en comparación con los millones de dólares que cuestan los misiles interceptores tradicionales.

El dominio tecnológico: La nueva frontera de la guerra moderna
El futuro de la guerra está definido por la autonomía, la velocidad y la integración de tecnologías avanzadas.
Con inversiones millonarias y un crecimiento acelerado en la industria militar, estas innovaciones no solo redefinen el campo de batalla, sino también el equilibrio de poder global.
Mientras las naciones continúan compitiendo por la superioridad tecnológica, la guerra del futuro se perfila como un conflicto dominado por máquinas, inteligencia artificial y armas de precisión letal.
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