El 18 de marzo de 1965, el cosmonauta soviético Alexei Leonov realizó la primera caminata espacial de la historia, una hazaña que marcó un hito en la exploración espacial. Al cumplirse su 60° aniversario, merece ser recordada en detalle.

YouTube video

Voskhod 2 vs. Gemini 4: la lucha por dominar el vacío

En plena Guerra Fría, la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética estaba en su apogeo. Ambas potencias competían por demostrar su superioridad tecnológica y conquistar hitos en la exploración del espacio.

Tras el éxito del primer vuelo tripulado de Yuri Gagarin en 1961, la URSS buscaba consolidar su liderazgo con una nueva hazaña: realizar la primera actividad extravehicular (EVA), comúnmente conocida como caminata espacial.

Al mismo tiempo y con el mismo fin, la NASA desarrollaba el programa Gemini. Sin embargo, la Unión Soviética se adelantó.

El primer paseo espacial estadounidense se realizó casi 4 meses después, en junio de 1965, cuando Ed White salió de la cápsula Gemini 4.

Cápsula Voskhod siendo preparada para el lanzamiento, con la esclusa de aire Volga en el costado del módulo esférico de descenso.

Un desafío histórico: La nave que llevó al hombre fuera de su cápsula

La misión Voskhod 2 partió desde el cosmódromo de Baikonur. El lanzamiento se llevó a cabo con un cohete Voskhod, una versión mejorada del R-7 Semiorka, el mismo tipo de lanzador que había llevado a Gagarin al espacio.

Su diseño, de varias etapas y 30 metros de altura, estaba basado en los misiles balísticos intercontinentales soviéticos, y había sido adaptado para misiones tripuladas.

Presentaba una capacidad de carga útil de 5.000 kg en órbita baja, utilizaba motores de queroseno y oxígeno líquido, y era capaz de garantizar la inserción de la nave en una órbita de 173 × 495 km.

La nave Voskhod 2, una versión modificada de la cápsula Vostok, incorporaba una innovación clave: la esclusa de aire inflable “Volga”, diseñada para permitir la salida y reentrada del cosmonauta sin necesidad de despresurizar todo el módulo.

Esto resultaba esencial, ya que la tecnología de la época no permitía restaurar fácilmente la atmósfera de la nave después de una EVA.

De piloto a pionero: La preparación y el entrenamiento de Leonov

Alexei Leonov, piloto y artista, fue seleccionado para esta misión debido a su experiencia y habilidades. El entrenamiento para la caminata espacial fue exhaustivo y sin precedentes.

Leonov y su compañero de tripulación, Pavel Belyayev, realizaron exhaustivas simulaciones en tierra. Las pruebas incluían prácticas en cámaras de vacío y vuelos parabólicos para experimentar la ingravidez.

Además, se llevaron a cabo prácticas con la esclusa de aire y el traje espacial en condiciones controladas para garantizar su funcionamiento en el espacio.

Cosmonautas Leonov y Belyayev dentro del módulo de cabina
Cosmonautas Leonov y Belyayev dentro del módulo de cabina.

Detalles técnicos del salto al vacío

El traje espacial “Berkut” utilizado por Leonov fue una versión modificada del traje “Sokol-1”, diseñado para soportar las condiciones extremas del espacio exterior. Contaba con un sistema de soporte vital que proporcionaba oxígeno durante 45 minutos y mantenía la presión interna adecuada.

Traje espacial Berkut
Traje espacial Berkut.

La esclusa “Volga” medía 2,5 metros de largo y 1,2 metros de diámetro. Se inflaba mediante cilindros de oxígeno, creando un espacio seguro para la transición entre la nave y el vacío espacial.

Durante la caminata, que duró aproximadamente 12 minutos y 9 segundos, Leonov experimentó dificultades imprevistas. Su traje se infló más de lo esperado, dificultando sus movimientos y complicando su reingreso a la esclusa.

Una emergencia en órbita: el problema con el traje que casi impide su regreso

Apenas salió de la esclusa inflable y quedó expuesto al vacío del espacio, el traje del cosmonauta ruso comenzó a expandirse de manera peligrosa debido a la diferencia de presión interna y externa.

El Berkut estaba diseñado para mantener una presión interna de 400 milímetros de mercurio. Sin embargo, al estar en el vacío del espacio, sin la presión atmosférica externa que normalmente comprimiría el traje, este se infló más de lo previsto.

Las consecuencias para Leonov fueron inmediatas: rigidez extrema del traje, pérdida de movilidad en los dedos y dificultad para reingresar a la esclusa por el aumento de volumen del traje.

Consciente de que no podría regresar a la nave en esas condiciones, Alexei tomó una decisión arriesgada: liberar aire del traje manualmente.

En un procedimiento extremadamente peligroso, abrió lentamente una válvula de alivio en su traje. Con cuidado, permitió que la presión interna disminuyera justo por encima del límite de seguridad para evitar la hipoxia (falta de oxígeno en la sangre).

A pesar del riesgo, su estrategia funcionó y logró reducir el volumen del traje para moverse mejor y regresar a salvo a la nave.

60 años después: el legado de la primera EVA en la historia

El primer paseo espacial demostró la capacidad humana para operar en el entorno hostil del espacio exterior y abrió el camino para futuras misiones que requerirían actividades extravehiculares.

A pesar de los desafíos y riesgos enfrentados, la misión Voskhod 2 fue un éxito rotundo y consolidó el liderazgo soviético en la carrera espacial de la década de 1960.

Al cumplirse 60 años de esta histórica hazaña, recordamos el valor y la determinación de Alexei Leonov y el equipo que hizo posible este logro. La primera caminata espacial continúa hoy inspirando a generaciones de exploradores y científicos en la búsqueda de nuevos horizontes más allá de nuestro planeta.

Tal vez te interese: China completa una caminata espacial récord

Deja un comentario