La exploración espacial ha representado uno de los mayores logros de la humanidad, pero no ha estado exento de tragedias. A lo largo de la historia, varios accidentes han dejado una huella imborrable en la memoria colectiva, impactando el rumbo de los programas espaciales.
A continuación, repasamos cinco de los siniestros más significativos de la conquista del espacio.
1. La tragedia del transbordador espacial Columbia (STS-107)
El 1 de febrero de 2003, el mundo fue testigo de la desintegración del transbordador espacial Columbia durante su reentrada a la atmósfera terrestre. La misión STS-107 había completado con éxito sus experimentos en microgravedad, pero un daño estructural comprometió su retorno.
Durante el despegue, un fragmento de espuma aislante se desprendió del tanque externo y golpeó el borde del ala izquierda del transbordador, perforando el escudo térmico. Aunque se identificó la anomalía, la falta de imágenes de alta resolución impidió evaluar la gravedad del daño.
En la reentrada, los gases de alta temperatura penetraron por la fisura, debilitando la estructura y causando la desintegración del vehículo en pleno vuelo. La tragedia cobró la vida de sus siete tripulantes.
El desastre llevó a una revisión profunda del programa de transbordadores de la NASA y a la implementación de nuevas medidas de seguridad, como inspecciones en órbita y el desarrollo de procedimientos para reparar el escudo térmico en el espacio.

2. La explosión del Challenger (STS-51-L)
El 28 de enero de 1986, el transbordador espacial Challenger se desintegró tan solo 73 segundos después de su lanzamiento, en una tragedia que conmocionó al mundo.
El fallo se debió a un defecto en los anillos de sellado de los propulsores de combustible sólido. La baja temperatura la mañana del lanzamiento afectó la elasticidad de los sellos, permitiendo la fuga de gases calientes que encendieron el tanque principal de hidrógeno y oxígeno.
La explosión resultante destruyó la nave, provocando la muerte de los siete astronautas a bordo, entre ellos Christa McAuliffe, la primera civil seleccionada para viajar al espacio como parte del programa “Profesor en el Espacio”.
El impacto de esta catástrofe llevó a una profunda revisión de los procedimientos de seguridad de la NASA, incluyendo mejoras en el diseño de los propulsores y cambios en la cultura organizacional para evitar la presión indebida en los lanzamientos.

3. Fuga de gas en el proyecto de prueba Apolo-Soyuz
En julio de 1975, la misión Apolo-Soyuz representó un hito en la cooperación espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Sin embargo, el regreso de la nave estadounidense estuvo marcado por un incidente que puso en peligro la vida de sus tripulantes.
Durante la reentrada a la atmósfera terrestre, una válvula defectuosa permitió la entrada de tetróxido de nitrógeno en la cabina del módulo de comando del Apolo. Este gas, utilizado como comburente en los motores de la nave, es altamente tóxico y provocó la pérdida de consciencia momentánea y dificultades respiratorias en los astronautas.
Afortunadamente, el sistema de ventilación eliminó el gas una vez que la nave aterrizó en el océano Pacífico. Los astronautas fueron trasladados al hospital, donde se les diagnosticó neumonía química, pero lograron recuperarse en pocas semanas.
Este accidente llevó a modificaciones en los sistemas de ventilación de las cápsulas espaciales para prevenir futuras exposiciones a gases peligrosos.

4. El rayo que golpeó al Apolo 12
El 14 de noviembre de 1969, la misión Apolo 12 despegó con destino a la Luna, pero enfrentó una amenaza inesperada apenas 36 segundos después del lanzamiento. Un rayo impactó el cohete Saturno V, desactivando temporalmente varios sistemas eléctricos de la nave.
Gracias a la rápida acción del astronauta Alan Bean y la asistencia del control de misión, lograron restaurar los sistemas utilizando una secuencia de comandos predefinida.
La misión continuó sin mayores inconvenientes y cumplió su objetivo de alunizar en el Oceanus Procellarum.
Sin embargo, el regreso también presentó complicaciones. Durante el amerizaje, la cápsula fue sacudida violentamente por una ola, haciendo que una cámara de televisión se desprendiera y golpeara a Bean en la cabeza, causándole un pequeño corte. Aunque el incidente fue menor, resalta los riesgos en las fases finales de una misión espacial.

5. La tragedia de Soyuz 1
El 24 de abril de 1967, el cosmonauta soviético Vladimir Komarov se convirtió en la primera víctima mortal de un vuelo espacial debido al fracaso de la misión Soyuz 1.
Desde el inicio, la misión presentó fallos técnicos graves. Uno de los paneles solares de la nave no se desplegó correctamente, reduciendo el suministro de energía y afectando la estabilidad del sistema de control. Ante la imposibilidad de continuar con la misión, se ordenó su regreso inmediato.
Durante la reentrada, el paracaídas principal de la cápsula no se desplegó correctamente y el sistema de emergencia también falló. Sin posibilidad de desaceleración, la Soyuz 1 impactó contra la Tierra a alta velocidad, provocando la muerte instantánea de Komarov.
Este accidente expuso fallos críticos en el diseño y la apresurada planificación del programa espacial soviético, llevando a una revisión de las naves Soyuz y al desarrollo de protocolos más estrictos para la seguridad de los cosmonautas.

La historia de la exploración espacial está marcada tanto por grandes éxitos como por pérdidas irreparables, recordándonos el alto costo del deseo humano por alcanzar las estrellas.
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