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¿Por qué volver a la Luna?

Como te imaginarás, hay cientos de temas para analizar. Por eso, para esta primera edición decidimos abordar unos de los más importantes de los últimos años: el posible regreso del hombre a la Luna.

La última vez que eso ocurrió fue hace mucho tiempo, allá por 1972, cuando la NASA mandó a un grupo de astronautas al satélite natural en el marco de la misión Apolo 17.

En total, entre 1969 y 1972, doce hombres tuvieron el honor de caminar sobre la Luna descubriendo, como se suponía, que allí no había “nada”.

Bueno, decir nada es un poco exagerado: en realidad, la visita a la Luna nos permitió aprender muchísimas cosas como, por ejemplo, de qué está hecha.

En total, las seis misiones Apolo que llegaron a la Luna (La Nro 13 debió regresar a la Tierra – de ahí viene la famosa frase ‘Houston tenemos un problema’) trajeron a nuestro planeta unos 380 kg de rocas y otras muestras lunares.

Esto nos permitió saber que la Luna se formó a partir de los restos de un impacto masivo entre la Tierra y un cuerpo del tamaño de Marte.

Además, la NASA confirmó que la Luna tiene una atmósfera extremadamente delgada y un campo magnético muy débil.
Y, como si esto no fuese suficiente, las misiones Apolo proporcionaron importantes datos sobre cómo reacciona el cuerpo humano a períodos prolongados de gravedad reducida.

Pero, como mencioné más arriba, al final del día la NASA decidió cancelar el programa Apolo porque el alto costo de las misiones (estamos hablando de miles de millones de dólares) no se justificaba por lo que allí había.

Como seguramente viste en algún programa de Los Simpsons, la población poco a poco perdió el interés en la exploración lunar, mientras que los gobiernos decidieron destinar esos recursos a otros asuntos en casa (Esto tiene sentido si tenemos en cuenta que la tecnología de la época ya no nos permitía aprender nada más).

Pero ahora, más de 55 años después de la llegada del hombre a la Luna, la NASA y otros países planean enviar, nuevamente, seres humanos hacia allá (Quedate tranquilo/a, no van a mandar a alguien como Homero).

Entonces vos te preguntarás: ¿Para qué vamos a volver a un lugar donde no hay nada? ¿Por qué mejor no usamos esa guita para otras cosas acá en la Tierra? Bueno, en parte puede que tengas un poco de razón, pero la cosa no es tan sencilla como parece.

En primer lugar, tenemos el asunto de la curiosidad humana. Nos apasiona ir en busca del conocimiento. Tenemos un instinto natural por aprender sobre lo desconocido y eso nunca va a cambiar. Queremos saber de dónde venimos y hacia donde podemos ir.

Y para responder estas preguntas tenemos que volver a la Luna. Para explicarlo de manera siempre, la idea de la NASA y otras agencias es utilizarla como un trampolín espacial.

Como ya te imaginarás, la gravedad allá es seis veces menor que la que hay en la Tierra. Por lo tanto, los cohetes necesitarían utilizar mucho menos combustible para despegar, reduciendo considerablemente los costos de futuros viajes hacia otros planetas como Marte.

Además, si se lograra crear una base lunar, los cohetes podrían reabastecerse de combustible de cara a viajes más largos.
Pero, como seguro ya estás suponiendo, también hay intereses económicos detrás de toda esta movida. Se cree que en la Luna hay abundantes cantidades de Helio-3.

Este podría utilizarse como combustible en plantas de energía eléctrica a través de la fusión nuclear para satisfacer las necesidades energéticas de la Tierra por centenares de décadas. Por ejemplo, se calcula que 25 toneladas de este material podrían cubrir la necesidad energética de EE.UU. durante un año. (“Uff, que alivio”, deben estar pensando quienes pagan las facturas de luz para iluminar los carteles de Broadway).

Por último, y como no podía ser de otra manera, el objetivo de volver a la Luna encuentra su mayor explicación en la competencia entre Estados Unidos y China.

En una situación similar a la Carrera Espacial de la Guerra Fría, Washington y Pekín buscan llegar primero que el otro para evitar que se la “apoderen”. Sí, así como lees, en EE.UU. creen que China quiere llegar a la Luna para apropiarse de ella.

Así queda claro que los motivos para volver a la Luna son muchos y, si tenemos suerte, no falta mucho tiempo para que eso pase: la NASA planea enviar a su grupo de astronautas antes de que termine la década.

Un último dato que seguro te va a interesar es que las nuevas misiones se llaman Artemisa, hermana del dios Apolo. Se eligió dicho nombre porque la idea es mandar a la primera mujer en la historia de la humanidad hacia la Luna.

Como verás, la nueva Carrera Espacial ya comenzó y, partir de hoy, también Reporte Ad Astra, Newsletter que llegará a tu email cada 15 días.

Gracias por formar parte de este viaje intergaláctico con nosotros. Hasta la próxima joven Padawan.

PD: ¡Que la fuerza te acompañe!

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